Seguro que alguna vez has dudado el orden de aplicación de los productos faciales. Y seguro que alguna otra vez has dudado si lo mejor es llevar a cabo la rutina facial por la mañana o por la noche. Pues bien, para todo esto no hay una respuesta fija, puesto que depende de muchos factores.
Empecemos hablando de cuándo debe hacerse la limpieza facial. Normalmente, por las noches es cuando más tiempo libre tenemos, por lo que lo más cómodo sería hacerlo a última hora del día. Además, hay a quién limpiarse la cara y echarse sus productos faciales le relaja antes de irse a dormir.
Sin embargo, hay quien prefiere hacerlo por las mañanas, porque se levanta con energía y quiere tener la piel perfecta para salir de casa. Esta opción no suele ser la más habitual, puesto que para llevar a cabo una buena rutina facial es necesario hacerlo con tranquilidad y dejando actuar cada producto.
Pero, es cada persona la que va a elegir cuándo hará esa rutina. Mientras tanto, vamos a explicar cómo debe ser el orden:
- Limpieza de cara: este debe ser siempre el primer paso. En caso de estar maquillada, utilizaremos agua micelar para eliminar el maquillaje que tengamos y, seguido, utilizaremos un gel limpiador para deshacernos de las impurezas que nos puedan quedar en el rostro.
- Exfoliación: este paso no siempre se hace a diario, depende del tipo de exfoliante y de la piel de cada persona. Lo mejor es utilizar un exfoliante dos o tres veces por semana.
- Tónico: a pesar de que no todo el mundo lo utiliza, es aconsejable para cerrar los poros de la piel y equilibrar el PH cutáneo.
- Sérum: es un concentrado que penetra en la piel con mayor facilidad que la crema hidratante, y se debe aplicar siempre antes.
- Contorno de ojos y labios: dos de las zonas más olvidadas de nuestro rostro. Este producto suele presentarse en fórmulas más ligeras que las cremas, pero con concentraciones mayores de principios activos específicos.
- Crema: la hidratación es lo más importante, ya que llena de nutrientes nuestro rostro. Se debe utilizar una crema adecuada a nuestro tipo de piel para que tenga el efecto que necesitamos.
En caso de llevar a cabo esta rutina por las mañanas, como séptimo paso añadiríamos la protección solar. Ésta debe aplicarse aunque no haya sol, para tener la piel protegida en todo momento.
Recuerda cuidar a diario tu piel para evitar el envejecimiento temprano de tu rostro.
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